Nosotros

El apicultor es hijo de la Madre Naturaleza, valoriza y respeta el noble trabajo de las abejas y tiene la maestría de envasar el néctar de las flores recolectada por ellas.

La miel es hija de las flores que le dan origen y las abejas le dan vida a las flores del mismo modo que las flores le dan vida a las abejas.

La miel trasciende en el tiempo y es amada por diferentes culturas, es el néctar de los dioses, inspiración para poetas y filósofos. Es dulzura en todo su esplendor y evoca a lo sensual.

El apicultor es guardián de la naturaleza y defensor de la vida, es el intérprete entre las abejas y el hombre, con su humildad se siente parte de un maravilloso mundo natural incomprendido por muchos.

Gracias a las abejas nació Apialdea, con la intención de ser parte de este mecanismo mágico y natural, donde nuestro trabajo se ve plasmado en los productos que artesanalmente son realizados y entregados a las personas que buscan incorporar a su vida alimentos sanos y naturales, así como productos para el cuidado del cuerpo y el alma.

Todas nuestras energías apuntan a una vida sustentable y armónica con el medio ambiente, poco a poco hemos ido incorporando los conceptos de la Permacultura y desarrollando nichos ecológicos con la intención de devolver de alguna manera lo que le hemos quitado a la madre tierra.